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Aplicación del concepto de “Value for Money” en proyectos públicos

Antecedentes del concepto: En 1982 se emitió en Reino Unido el "Local Government financial Act", ley que reguló algunos aspectos financieros de la administración pública, en donde se definió al “value for money” como aquel concepto que represente la eficiencia, economía y efectividad en el gasto público de las autoridades.
value for money
¿Cómo se implementa el valor por dinero en los proyectos?

Con la finalidad de garantizar el equilibrio entre el uso de recursos públicos para el desarrollo de obras y la calidad del servicio público ofrecido a los usuarios, se incorporó la aplicación del value for money como principio clave para el desarrollo de infraestructura.

En palabras del UK Treasury este concepto supone: “La combinación óptima entre los “costos totales de vida” y la calidad del bien o servicio para satisfacer las necesidades del usuario”.

Uso del valor por dinero en los Contratos NEC empleados en el Perú:

El modelo NEC3 original no regula de forma expresa el value for money. Sin embargo, su implementación se consideró relevante para el uso de este modelo contractual en el Perú.

Así, tanto en la versión del contrato utilizada para la construcción de las obras de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos – Lima 2019, como la de las obras de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) el valor por dinero es recogido expresamente y cumple un rol central para la toma de decisiones entre las partes.

Los desafíos para el uso del concepto:

En nuestra opinión, el uso del valor por dinero es un aporte muy positivo para mejorar la relación entre las partes; sin embargo, encontramos algunas oportunidades de mejora. Las versiones de los contratos NEC3 con las que se viene trabajando definen el valor por dinero como aquello “económicamente más ventajoso” para el proyecto “sin ser necesariamente la opción más económica”.

Esto puede generar confusión entre los funcionarios públicos y asumir que el valor por dinero significa tomar decisiones en base a aquello que representa lo menos costoso, cuando esto es únicamente un componente del valor por dinero.

No solo tiene que evaluarse cuál es la opción menos costosa, sino también (y con la misma importancia) qué es lo más beneficioso para el proyecto teniendo en cuenta beneficios en plazo y calidad para los usuarios con una mirada a corto, mediano y largo plazo.

De nada servirá escoger una la alternativa más económica, si esta no es tomada a tiempo o no contempla los estándares de calidad indispensables para el proyecto.

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