La reciente noticia sobre la posible paralización de más de veinte proyectos de infraestructura por falta de presupuesto ha generado gran preocupación en el sector construcción.
Ante este escenario, en una edición extraordinaria de Ruta Crítica, Rodrigo Delgado conversa con Alex Campos, líder del área de Proyectos y Managing Partner de CAI, sobre las implicancias contractuales de esta situación y las herramientas que tienen los contratistas para proteger su posición.
Un problema que viene acumulándose
La falta de presupuesto que hoy enfrentan estos proyectos no es un hecho aislado. Se inserta dentro de un contexto más amplio que incluye retrasos en pagos, controversias por eventos compensables y decisiones que han afectado el flujo financiero de varios proyectos.
Este escenario ha generado una fuerte incertidumbre para contratistas y subcontratistas que esperaban una ejecución con mayor previsibilidad financiera.
La primera herramienta: la suspensión del contrato
En proyectos ejecutados bajo contratos NEC3, es probable que la primera medida sea la suspensión del proyecto, que normalmente puede extenderse por un periodo cercano a doce semanas.
Sin embargo, si el problema presupuestal se prolonga más allá de ese plazo, será necesario evaluar nuevas alternativas contractuales, incluyendo la negociación de adendas o la adopción de otras medidas legales.
¿Qué opciones tienen los contratistas?
Los contratos NEC ofrecen diversas herramientas para gestionar impactos en los proyectos. No obstante, en situaciones extraordinarias como una crisis de financiamiento, estas herramientas pueden resultar insuficientes.
En esos casos, los contratistas deberán analizar su situación contractual de manera integral y evaluar todas las alternativas disponibles, que pueden incluir mecanismos contractuales, soluciones negociadas e incluso la activación de mecanismos de resolución de controversias.
¿Qué deberían hacer las empresas ahora?
Ante este contexto, es clave que los contratistas adopten una estrategia clara.
Algunas acciones recomendadas incluyen:
- Prepararse para una posible negociación contractual.
- Mantener una trazabilidad completa del proyecto y sus impactos.
- Analizar retrospectivamente la situación contractual del proyecto.
- Evaluar alternativas legales disponibles si el problema persiste.
Un momento de alta incertidumbre para el sector
La eventual paralización de estos proyectos no solo afecta a los contratistas principales, sino también a subcontratistas, proveedores y a toda la cadena vinculada a la construcción.
En CAI venimos participando desde 2018 en múltiples proyectos ejecutados bajo contratos NEC y conocemos de cerca los desafíos que estos escenarios pueden generar para las empresas del sector.
Esperamos que esta situación pueda resolverse pronto y que los proyectos puedan retomar su curso normal.