Recientemente, ProInversión anunció que, durante el primer semestre de 2026, el mecanismo de Obras por Impuestos creció hasta cuatro veces más en monto adjudicado respecto al mismo periodo del año anterior. En total, se adjudicaron 332 intervenciones por más de S/ 5,266 millones.
Según la información difundida, este resultado responde a un trabajo articulado entre ProInversión, 204 entidades públicas y 273 empresas privadas, de las cuales 155 participan por primera vez en el mecanismo. A ello se suma la ampliación del marco de Obras por Impuestos, que ha permitido incorporar nuevos tipos de intervenciones, ampliar las fuentes de financiamiento de las entidades públicas y facilitar la recuperación de la inversión privada.
El crecimiento también muestra una concentración clara por sectores. Transporte, Educación, Planeamiento, Gestión y Reserva de Contingencia, y Seguridad representan cerca del 80% del monto adjudicado en 2026. Solo Transporte concentra S/ 1,509 millones; Educación, S/ 1,242 millones; Planeamiento y Gestión, S/ 1,052 millones; y Seguridad, S/ 409 millones.
Estos resultados muestran que OxI está ganando una nueva escala como mecanismo para articular inversión privada y necesidades públicas. Sin embargo, desde una mirada de mercado, el récord de adjudicaciones no debería ser el único dato para evaluar el avance del mecanismo.
¿El crecimiento de adjudicaciones también se refleja en ejecución y resultados?
El crecimiento de Obras por Impuestos no debe analizarse únicamente por el número de adjudicaciones. La adjudicación es un dato que seguir porque muestra interés público y privado, pero representa solo una etapa dentro del ciclo del proyecto. Para medir la madurez del mecanismo, también es necesario observar cuántas inversiones logran convertirse en infraestructura o servicios entregados.
Al cierre de 2025, el MEF registraba 1,110 inversiones adjudicadas bajo OxI por S/ 17,301 millones. De ese universo, 482 inversiones se encontraban finalizadas y 180 en ejecución. En conjunto, esto representa un avance operativo de 59.6%: casi seis de cada diez inversiones adjudicadas ya habían llegado a una etapa de ejecución o resultado.
El 40.4% restante permanecía en etapas previas a la ejecución física: elaboración de expediente técnico, adjudicación o convenio suscrito. Esta información no permite concluir, por sí sola, que existan retrasos o paralizaciones, ya que parte de esa cartera puede corresponder a inversiones recientes o en proceso de maduración.
Sin embargo, sí muestra que el desempeño del mecanismo no debe medirse solo por adjudicaciones, sino por su capacidad para pasar de la adjudicación a la obra entregada.
Inversiones OxI al cierre de 2025
| Estado | N.º de inversiones | % sobre el total de 1,110 inversiones |
Monto (S/) |
|---|---|---|---|
| Finalizadas | 482 | 43.4% | 6,312 MM |
| En ejecución | 180 | 16.2% | 3,488 MM |
| En expediente técnico | 86 | 7.7% | 4,286 MM |
| Adjudicadas / Convenio | 362 | 32.6% | 3,215 MM |
| Total | 1,110 | 100% | 17,301 MM |
Visto así, OxI muestra un avance operativo relevante: más de la mitad de las inversiones adjudicadas ya están finalizadas o en ejecución. Pero también mantiene una cartera importante en tránsito hacia la ejecución física. Esa diferencia es clave para matizar el récord de 2026: el mecanismo no solo debe evaluarse por cuánto adjudica, sino por cuánto logra ejecutar, cerrar y reconocer financieramente.
A su vez, la emisión de certificados alcanzó S/ 7,372 millones en 565 inversiones, lo que evidencia avances reconocidos mediante certificados por ejecución o disponibilidad de obra.
¿Qué deben evaluar las empresas antes de apostar por OxI?
El crecimiento de OxI confirma que el mecanismo está ganando atractivo para las empresas privadas. Sin embargo, participar no debería depender solo del anuncio de nuevas adjudicaciones o del beneficio reputacional. La decisión debe evaluarse proyecto por proyecto, considerando si el proyecto está suficientemente preparado para pasar a ejecución, cerrarse y permitir la recuperación de la inversión.
Por ello, consideramos que una empresa interesada en OxI debería mirar al menos tres aspectos antes de participar:
| Filtro | Pregunta clave |
|---|---|
| Madurez del proyecto | ¿El proyecto cuenta con condiciones técnicas suficientes para avanzar? |
| Capacidad de gestión | ¿La entidad pública puede acompañar el proceso hasta la ejecución y cierre? |
| Recuperación de inversión | ¿La ruta de reconocimiento mediante certificados es clara y razonable? |
En ese sentido, la oportunidad para las empresas no está solo en ingresar a más proyectos OxI, sino en seleccionar mejor dónde participar. A medida que el mecanismo gane escala, la ventaja estará en identificar inversiones con mayor probabilidad de avanzar, cerrarse y traducirse en infraestructura o servicios efectivamente entregados.
Qué mirar después del récord de adjudicaciones
El récord de adjudicaciones confirma que OxI está creciendo en monto y participación, pero el seguimiento del mecanismo no debería quedarse solo en el volumen de nuevas inversiones. La siguiente señal relevante será observar cómo esa cartera avanza hacia ejecución, cierre y recuperación de la inversión.
Para las empresas privadas, esta lectura será clave para identificar oportunidades con mejores condiciones de avance. En adelante, convendrá observar cómo las adjudicaciones se convierten en ejecución, qué antigüedad tienen las inversiones que permanecen en etapas previas, cómo evoluciona la emisión de certificados y si existen convenios resueltos, adjudicaciones desistidas u obras paralizadas.
Creemos que el siguiente punto será entender si esta nueva cartera avanza dentro de un proceso normal de maduración o si aparecen factores que puedan limitar su ejecución.