CAI diseñó e implementó una estrategia cautelar preventiva, orientada a detener cualquier intento de ejecutar las garantías otorgadas por el consorcio. Esta estrategia permitió asegurar liquidez y estabilidad financiera mientras se desarrollaba el arbitraje, salvaguardando S/ 20 millones en garantías.
Paralelamente, se estructuró una defensa técnica centrada en acreditar la imputabilidad del retraso al MTC, sustentando que las decisiones contradictorias de la entidad —incluyendo instrucciones superpuestas y cambios en el flujo de obra— generaron impactos en la programación que el consorcio no podía mitigar razonablemente. El análisis incluyó la revisión del expediente técnico, cronogramas intervenidos y la trazabilidad de las comunicaciones contractuales.
CAI acompañó al consorcio en todas las etapas del proceso arbitral: preparación de escritos de fondo, audiencias, desarrollo de la teoría del caso y evaluación de impactos económicos. El enfoque fue siempre consultivo, estratégico y basado en evidencia técnica.