Asesoramos a un consorcio integrado por una empresa española frente a un arbitraje ICC iniciado por una concesionaria española de un yacimiento de explotación de gas natural. La controversia surgió luego de la entrega de una Planta de Compresión, ejecutada bajo un contrato EPC para proporcionar servicios de gas comprimido.
Tras la puesta en marcha de la planta, la contraparte alegó defectos de diseño y construcción, intentó activar las garantías otorgadas por la constructora, e imputó responsabilidades técnicas y contractuales que podían generar impactos económicos significativos. El escenario colocaba al consorcio en una posición de alta exposición financiera y reputacional, especialmente considerando la naturaleza industrial y de riesgo del proyecto.
El desafío técnico y jurídico requería una respuesta precisa: impedir que la garantía fuese ejecutada y desmontar los argumentos que atribuían responsabilidad por supuestas fallas constructivas. Cada paso debía sostenerse sobre evidencia técnica, gestión contractual rigurosa y un diseño arbitral sólido.