CAI diseñó una estrategia integral orientada a demostrar el cumplimiento sustancial de las obligaciones del contrato EPC y la procedencia de la recepción de la obra y su puesta en marcha. Nuestro análisis técnico-jurídico organizó la evidencia disponible —actas, reportes de sistemas, inspecciones y levantamiento progresivo de observaciones— para mostrar que los hitos críticos ya habían sido superados por el consorcio.
Asimismo, CAI estructuró una defensa basada en la correcta asignación de responsabilidades contractuales, demostrando que los plazos cuestionados no podían imputarse al contratista. Esto permitió debilitar la posición de la Entidad respecto a la imposición de penalidades y reforzar la validez de las actuaciones del consorcio en la etapa final de recepción.
Durante todo el proceso, CAI acompañó al cliente en audiencias, preparación de informes técnicos y revisión de la documentación clave del EPC, asegurando una narrativa consistente, precisa y alineada con los estándares del arbitraje en proyectos hospitalarios de alta complejidad.