CAI asumió la representación del consorcio en ambos procesos de anulación ante el Poder Judicial. Para el laudo favorable, el estudio diseñó una estrategia orientada a defender su validez, acreditando que el Tribunal arbitral actuó conforme a motivación, competencia y debido proceso.
En paralelo, desarrolló una segunda estrategia para anular el laudo desfavorable, demostrando la existencia de vicios de motivación, omisiones en la valoración de pruebas y contradicciones internas que afectaban la lógica y coherencia del fallo. CAI evidenció que el tribunal omitió pronunciarse sobre pruebas esenciales relacionadas con la ocurrencia de lluvias excepcionales y su impacto directo en el plazo contractual.
El acompañamiento incluyó argumentación técnica, narrativa probatoria, sustentos normativos y participación en audiencias. La estrategia combinó litigación altamente especializada en anulación de laudos con un entendimiento profundo de las particularidades de controversias de infraestructura vial.