El equipo de CAI tomó el caso con un enfoque integral, combinando análisis contractual, revisión técnica del servicio y una estrategia arbitral orientada a desacreditar los fundamentos utilizados por la entidad para resolver el contrato. Cada argumento fue construido con base en la trazabilidad documental, el comportamiento del proyecto y los estándares aplicables al servicio de mantenimiento vial.
La estrategia se centró en demostrar que la resolución del contrato carecía de sustento técnico y jurídico y que la entidad actuó sin respetar los criterios de causalidad, imputabilidad y debido procedimiento. Con precisión metodológica, CAI sustentó que las causas atribuibles al consorcio no configuraban incumplimientos graves ni habilitaban la resolución contractual adoptada.
A lo largo del proceso, CAI acompañó al consorcio en cada etapa procedimental, estructurando una defensa sólida, coherente y alineada con las mejores prácticas arbitrales, con el objetivo de revertir la decisión estatal y restituir los derechos afectados.