El proyecto contemplaba la recuperación y reposición de infraestructura vial en los tramos de Lambayeque y Cajamarca (Paquete 8, Tramos 2 y 3).
Durante la ejecución, el Consorcio, integrado por una empresa brasileña y dos empresas peruanas, enfrentó múltiples eventos no atribuibles a su gestión, que generaron impactos significativos en plazo y costo. Estos hechos incluían restricciones operativas, dificultades técnicas, observaciones de la supervisión y afectaciones que excedían su ámbito de control.
La controversia escaló cuando la Entidad aplicó penalidades, cuestionó la conformidad del servicio e inició procedimientos relacionados con la devolución de cartas fianza. Para el Consorcio, el riesgo era alto: la continuidad contractual, la reputación técnica y la exposición financiera se encontraban comprometidas.
Con un escenario complejo y un contrato de servicio altamente regulado, el Consorcio requería una estrategia integral que permitiera sustentar técnica y jurídicamente los impactos sufridos, defender su posición y mitigar contingencias inmediatas.