CAI brindó un acompañamiento contractual integral durante toda la ejecución, asumiendo un rol activo en la relación entre el consorcio y el concedente. De acuerdo con los documentos del caso, nuestro equipo gestionó la absolución diaria de consultas del contrato EPC, atendiendo inquietudes relativas a obligaciones contractuales, riesgos financieros, impactos en plazo y optimización de costos. Este soporte permitió que el proyecto avanzara con mayor predictibilidad y alineación técnica.
Asimismo, CAI participó en la elaboración, formulación y sustento de reclamos e impactos contractuales, así como en la defensa de sumisiones ante el DAB, un componente crítico en proyectos de esta escala. La asesoría incluyó la preparación técnica de argumentos, el análisis de evidencia, reuniones de coordinación y la anticipación de escenarios que pudieran afectar la estrategia del consorcio.
El enfoque estuvo orientado a generar valor continuo: asegurar que cada decisión contractual estuviera sustentada, gestionar riesgos antes de que escalen, alinear la comunicación con el concedente y mantener un flujo de interacción ordenado con todas las entidades vinculadas. Esta metodología permitió al consorcio fortalecer su gobernanza contractual en uno de los megaproyectos más grandes y complejos de la región.