El consorcio —integrado por dos empresas peruanas— ejecutaba el subcontrato de diseño del Paquete 5 de las Escuelas Bicentenario, un proyecto con alto estándar técnico bajo el marco contractual NEC4. El subcontrato, valorizado en S/ 23’243,195, contemplaba arquitectura, ingeniería y equipamiento para nueve instituciones educativas en Lima.
Durante la fase de ejecución, el consorcio identificó incumplimientos en alcance, calidad y oportunidad por parte del subcontratista, afectando los entregables críticos del proyecto. La situación escaló al punto de intimar el cumplimiento contractual, comunicar una intervención parcial y, finalmente, resolver el subcontrato por incumplimiento.
El subcontratista rechazó la resolución, negó las imputaciones e inició el trato directo, cuestionando la liquidación presentada por el consorcio y solicitando un pago mayor al saldo reconocido. Sin acuerdo posible, la controversia avanzó hacia arbitraje, con un riesgo inmediato: la pretensión económica del subcontratista ascendía a varios millones y existía incertidumbre respecto a la validez de la resolución contractual.