El Consorcio —integrado por una empresa española y una empresa peruana— ejecutaba un proyecto fundamental para la ampliación y mejoramiento del sistema de agua potable y alcantarillado del Esquema Cieneguilla, bajo un contrato valorizado en S/ 82’050,638.92. Durante la ejecución, surgieron problemas estructurales que impactaron de manera directa en el avance y la eficiencia del proyecto.
La obra enfrentó deficiencias significativas en el expediente técnico, lo que generó replanteamientos constantes y afectó la programación prevista. A ello se sumó la falta de liberación oportuna de terrenos, condición esencial para el despliegue de cuadrillas, maquinaria y frentes simultáneos de trabajo. El retraso acumulado ocasionó la inmovilización de equipos y personal, generando recursos en stand-by cuyo costo no era atribuible al Consorcio.
La complejidad aumentó cuando surgieron diferencias respecto a la asignación de riesgos y se dieron actos contradictorios en la resolución contractual. Todo ello configuró un escenario de alta incertidumbre operativa, contractual y económica para el Consorcio, que requería una estrategia sólida para sustentar la validez de su posición.