CAI diseñó una estrategia integral, alineada a los estándares arbitrales internacionales, para abordar de manera diferenciada los cinco procesos. En los primeros cuatro arbitrajes, el equipo estructuró una narrativa técnica robusta basada en análisis de ruta crítica, informes de ingeniería, modelación del avance real (as-built), evidencia de campo y trazabilidad de los eventos disruptivos.
Se presentaron estudios que demostraron cómo los problemas de diseño y los factores externos impactaron directamente en el cronograma, justificando más de 500 días de ampliación y los costos variables asociados. Para los conceptos económicos, CAI acreditó con detalle los gastos generales, costos improductivos y recursos en stand-by, sustentando su relación causal con los eventos no atribuibles al Consorcio.
En el quinto arbitraje, el enfoque fue distinto: CAI desarrolló una estrategia jurídica y técnica para demostrar que la resolución contractual debía considerarse por causas no imputables a ninguna de las partes, eliminando así una contingencia económica especialmente grave para el Consorcio.