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¿Qué es el Pacing?

Pacing

En términos generales, el Pacing es la decisión de una de las partes para desacelerar o detener algunas actividades en respuesta a una demora atribuible a la otra parte. Es aceptado que el Pacing sea realizado por el contratista constructor o por el cliente.

La finalidad de esta decisión es mitigar los costos que se generarán al proyecto por la demora ocasionada. Es generalmente aceptado que la decisión del constructor se realice de manera posterior a la existencia de una demora atribuible a la otra parte.

El “Pacing” puede ser directo o indirecto, de acuerdo con lo siguiente:

Pacing directo: Cuando la actividad detenida o desacelerada depende directamente del evento demorado por la contraparte.

Pacing indirecto: Cuando la actividad detenida o desacelerada no depende directamente de la terminación del evento demorado por la contraparte, pero existe cierto grado determinante de dependencia.

La Práctica Recomendada N° 10S-90 “Cost Engineering Terminology” de la Association for the Advancement of Cost Engineering (AACE) acepta estas concepciones del Pacing, por ello lo define de la siguiente manera:

(1) Una desaceleración de los trabajos realizada u ordenada por una de las partes debido a una demora en la fecha de terminación del proyecto generada por la contraparte, con la finalidad de mantener un progreso uniforme con el promedio del cronograma revisado.

(2) Una demora resultante de una decisión consciente y contemporánea de igualar el ritmo de trabajo de una actividad a otra actividad que experimenta una demora debido a una causa que no es responsabilidad de la parte ejecutora.

(3) El agotamiento de la holgura en la ejecución de una actividad, generado por la demora de otra actividad que no sea directamente dependiente a la primera.

¿Cuáles son los beneficios del “Pacing”?

Entre sus principales beneficios se encuentra la mitigación de los impactos en costo que pueda sufrir la parte perjudicada por la demora de su contraparte. Por ejemplo, en el caso de un contratista ejecutor, una desaceleración podría mitigar cualquier costo de stand by derivado de un evento atribuible al cliente.

¿Qué desafíos enfrenta el “Pacing”?

Dado que se trata de una decisión unilateral, la contraparte que no realizó el Pacing puede considerar esta decisión como una demora adicional atribuible a la otra parte. Con ello, podría intentar invocar un supuesto de demoras concurrentes para compartir responsabilidades sobre la demora en la fecha de terminación del proyecto.

Para mitigar estas invocaciones, es recomendable que la decisión de desacelerar o detener los trabajos sea informada a la contraparte, correctamente documentada y revisada con periodicidad. Así, se recomienda informar a la contraparte las ventajas que genera la aplicación de esta medida.

Autor(es):
CAI

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